
Caudron
se apoya sobre una síntesis marcada en la estructura de los motivos,
abordando desde cielos aplastados por la fuerza, hasta suelos con impresionantes
perspectivas y, jugando con la gama cromática con una audacia entusiasmante,
se atreve a todo. El equilibrio es tal que el ojo no abandona más la
superficie pintada, siguiendo el detalle de un trabajo con espátula,
permitiendo colores lisos que limpian el espacio y concentran la mirada en
lo esencial. El tratamiento de la superficie depura al extremo el tema, haciéndolo
aún más presente por la exlusión de las anécdotas.
Rara vez el hecho de "sentir la materia" fue tratado con tan bella
exuberancia, haciendo deslumbrante un enfoque del cual uno olvida, bajo el
encantamiento, el ángulo rigurosamente construído. Caudron conserva
su propio estilo a lo largo de una carrera muy singular. Conocer su obra marca
el ojo de una intemporal atención ...

Nacido
en el departamento del Nord (Francia), en 1947, y enamorado de la luz del
Sur, Didier Caudron es amante de casas con carácter y de espacios desmesurados.
Antiguo piloto de planeador, aficionado de deportes de deslizamiento pero
también de libros, él reparte su tiempo principalmente entre
el Indre y el Var (Francia). Doctor en medicina, autodidacta en pintura, él
expone desde hace unos veinte años.